Un contrato comercial puede parecer sólido a primera vista, pero bastan una o dos cláusulas mal redactadas para convertir una oportunidad de negocio en un conflicto costoso. En Perú, esto pasa con frecuencia cuando se dejan vacíos sobre jurisdicción, plazos, pagos, penalidades, confidencialidad o solución de controversias. Para una PYME, el problema no suele ser solo jurídico: también afecta caja, operaciones y reputación.

En este artículo te explicamos las 10 cláusulas que más problemas causan en contratos comerciales peruanos, por qué generan conflictos y qué deberías revisar antes de firmar. La idea no es reemplazar la revisión legal especializada, sino darte un primer filtro práctico para detectar riesgos con ayuda de TrustPeru.AI.

1. Cláusula de ley aplicable y jurisdicción

Esta es una de las cláusulas más sensibles, especialmente cuando una de las partes es extranjera o cuando el contrato cruza fronteras. Su función es definir qué ley regirá el contrato y qué jueces resolverán una controversia.

La fuente sobre contratos comerciales en Perú destaca que uno de los aspectos más relevantes es «la elección de la ley aplicable y la jurisdicción competente en caso de surgir disputas o controversias». También señala que suele incluirse «la elección de la ley peruana como el marco legal que regirá el contrato, así como la sujeción de las partes a la jurisdicción de los tribunales peruanos».

Por qué causa problemas

  • Se redacta de forma ambigua: no queda claro si aplica la ley peruana, una ley extranjera o ambas.
  • Se mezcla jurisdicción con arbitraje sin definir bien el mecanismo.
  • No se considera si hay normas de orden público que no pueden ser derogadas por pacto.

Qué revisar

  • Que la cláusula diga con claridad la ley aplicable.
  • Que la jurisdicción o el mecanismo de solución de controversias no se contradigan.
  • Que, si hay un contrato internacional, el pacto no sea incompatible con reglas del Código Civil sobre contratos celebrados en el extranjero.

2. Cláusula de solución de controversias

No basta con decir que “las partes buscarán entenderse”. Si no se precisa el camino a seguir, el conflicto puede terminar directamente en una demanda, con más tiempo y costo.

La fuente 1 recomienda incluir «mecanismos alternativos de resolución de disputas, como la mediación o el arbitraje, en lugar de recurrir a litigios judiciales». Según esa misma fuente, estos métodos pueden ser «más eficientes, confidenciales y menos costosos».

Por qué causa problemas

  • No define una secuencia: negociación, mediación, conciliación, arbitraje o juicio.
  • No fija plazos para intentar una salida previa.
  • Deja la puerta abierta a interpretaciones contradictorias.

Qué revisar

  • Si el contrato exige una etapa previa obligatoria antes de demandar.
  • Si el arbitraje está bien diseñado: sede, idioma, número de árbitros y reglas.
  • Si la redacción evita duplicidades entre arbitraje y Poder Judicial.

3. Cláusula de objeto del contrato

El objeto es lo que realmente se contrata: servicios, suministro, distribución, licencia, transporte, fabricación, entre otros. Si está mal definido, el contrato puede volverse demasiado general o difícil de ejecutar.

Por qué causa problemas

  • Describe tareas de forma vaga, por ejemplo, “servicios de asesoría” sin alcance.
  • No distingue entre obligaciones principales y actividades accesorias.
  • Genera desacuerdos sobre qué estaba o no incluido.

Qué revisar

  • Que el objeto sea específico, medible y coherente con la operación real.
  • Que se identifique el entregable, el alcance y las exclusiones.
  • Que no se use lenguaje genérico que luego permita discusiones sobre incumplimiento.

4. Cláusula de precio, forma de pago y reajustes

En la práctica, esta es una de las principales fuentes de conflicto entre empresas. Muchas controversias comerciales nacen porque el contrato no define bien cuánto se paga, cuándo se paga o bajo qué condiciones puede variar el precio.

Por qué causa problemas

  • No se precisa si el precio incluye impuestos, gastos o comisiones.
  • No se indica el medio de pago ni el plazo exacto.
  • No se regula el reajuste por variación de costos, tipo de cambio o inflación.

Qué revisar

  • Precio total o unitario, con impuestos claramente identificados.
  • Fechas de facturación y vencimiento.
  • Condiciones para reajustes, descuentos, penalidades o retenciones.

5. Cláusula de penalidad o cláusula penal

La cláusula penal fija una consecuencia económica si una parte incumple. Puede ser útil para disuadir incumplimientos, pero si está mal diseñada puede ser excesiva, confusa o difícil de aplicar.

La fuente 6 define la cláusula penal como aquella que «fija una cantidad de dinero o alguna otra obligación que la parte que incumple deberá pagar a la otra como indemnización por los daños y perjuicios causados».

Por qué causa problemas

  • Se fija una penalidad desproporcionada sin explicar cuándo aplica.
  • Se combina con indemnización adicional sin aclarar si ambas proceden.
  • No distingue entre retraso, incumplimiento parcial o incumplimiento total.

Qué revisar

  • Qué hecho exacto activa la penalidad.
  • Si la penalidad sustituye o se suma a otros daños.
  • Si el monto es razonable y coherente con el negocio.

6. Cláusula de confidencialidad

Muy usada en contratos comerciales, la confidencialidad protege información sensible: listas de clientes, precios, fórmulas, know-how, estrategias, bases de datos y documentos internos.

Por qué causa problemas

  • Define “información confidencial” de forma demasiado amplia o demasiado estrecha.
  • No fija plazo de confidencialidad después de terminado el contrato.
  • No establece qué pasa con la información al cierre de la relación.

Qué revisar

  • Qué información está protegida y qué información queda excluida.
  • Durante cuánto tiempo rige la obligación.
  • Si hay obligaciones de devolución o destrucción de información.

7. Cláusula de propiedad intelectual

En contratos comerciales, esta cláusula es crucial cuando hay marcas, software, diseños, contenido, patentes o desarrollos hechos por encargo. La fuente 1 resalta que «es crucial garantizar que los contratos comerciales contengan cláusulas que salvaguarden los derechos de autor, las patentes, las marcas registradas y otros activos intangibles».

Por qué causa problemas

  • No se define quién es titular de los desarrollos nuevos.
  • Se asume que pagar por un servicio implica ceder la propiedad, cuando eso no siempre ocurre.
  • No se regula el uso posterior de marcas, materiales o códigos.

Qué revisar

  • Quién conserva la titularidad de los derechos preexistentes.
  • Si hay cesión, licencia o simple autorización de uso.
  • Qué sucede con entregables creativos, software o documentación técnica.

8. Cláusula de notificaciones

Parece una cláusula menor, pero puede definir si una comunicación de resolución, requerimiento o incumplimiento fue válida o no. La fuente 4 advierte que cuando no se cuenta con direcciones actualizadas, «se dificulta notificarles sobre cualquier acción judicial».

Por qué causa problemas

  • No indica domicilios físicos o correos válidos para notificar.
  • No exige informar cambios de dirección por escrito.
  • No aclara cuándo se entiende recibida una notificación.

Qué revisar

  • Domicilios y correos electrónicos formales de cada parte.
  • Mecanismo para actualizar datos de contacto.
  • Momento en que la notificación se considera válida.

9. Cláusula de vigencia, renovación y terminación

Muchos problemas no nacen al inicio, sino cuando llega el momento de salir del contrato. Si esta cláusula es vaga, la relación puede prolongarse indebidamente o terminar sin una salida ordenada.

Por qué causa problemas

  • No se distingue entre vigencia inicial, renovación automática y prórroga.
  • No se regula la terminación anticipada.
  • No se indican plazos de preaviso.

Qué revisar

  • Fecha de inicio y vencimiento.
  • Si la renovación es automática o expresa.
  • Causales de resolución y plazos de comunicación previa.

10. Cláusula de limitación o exclusión de responsabilidad

Estas cláusulas buscan acotar el riesgo de una parte frente a daños o incumplimientos. Son útiles, pero suelen generar disputas cuando se redactan de forma demasiado amplia o cuando intentan excluir responsabilidades que no deberían excluirse.

La fuente 4 menciona expresamente las «Exclusiones o limitaciones» como un aspecto relevante en la gestión de disputas contractuales.

Por qué causa problemas

  • Se pretende excluir toda responsabilidad, incluso en supuestos graves.
  • No se diferencia entre daño directo, indirecto o lucro cesante.
  • Se redacta de manera incompatible con el resto del contrato.

Qué revisar

  • Qué responsabilidades quedan limitadas y cuáles no.
  • Si el tope de responsabilidad tiene sentido económico.
  • Si la cláusula es consistente con el tipo de operación y con la ley aplicable.

Cómo identificar estas cláusulas antes de firmar

Si revisas un contrato comercial, estas preguntas te ayudan a detectar problemas rápidamente:

  • ¿La cláusula está escrita en términos claros y concretos?
  • ¿Hay contradicciones internas entre distintas secciones?
  • ¿Se precisan plazos, montos, responsables y mecanismos de aviso?
  • ¿La cláusula responde a la realidad del negocio o parece un texto genérico copiado?
  • ¿La distribución de riesgos es razonable para ambas partes?

Cuando una cláusula no responde estas preguntas, el riesgo no es solo de interpretación: también puede convertirse en un conflicto operativo, financiero o judicial.

Recomendaciones prácticas para PYMEs peruanas

  1. No firmes contratos con cláusulas ambiguas sobre ley aplicable o jurisdicción.
  2. Revisa que el precio, impuestos y penalidades estén completamente definidos.
  3. Verifica si la propiedad intelectual queda realmente protegida.
  4. Asegúrate de que las notificaciones tengan domicilios y correos válidos.
  5. No dejes la solución de controversias para después: debe estar prevista desde el inicio.
  6. Usa una revisión previa con IA para detectar vacíos, contradicciones y lenguaje riesgoso.

Conclusión

Las cláusulas que más problemas causan en contratos comerciales peruanos no siempre son las más “grandes” o visibles. Muchas veces son las que parecen rutinarias: ley aplicable, jurisdicción, pagos, penalidades, confidencialidad, notificaciones o terminación. Revisarlas a tiempo evita conflictos, pérdidas y malas interpretaciones.

Si vas a firmar, renovar o renegociar un contrato, usa TrustPeru.AI como tu primer filtro de revisión. Te ayuda a detectar riesgos contractuales antes de que se conviertan en un problema real y a llegar mejor preparado a una revisión legal más profunda.